No fue el mejor partido de Los
Pumitas en este mundial pero les bastó para conseguir el triunfo por 17 a 12 frente a Escocia y
clasificarse, por primera vez en la historia en esta categoría, a semifinales.
Todo lo que viene sucediendo en
el Mundial M-20, que se organiza en Sudáfrica, no es producto de la casualidad.
Si de la causalidad, de realizar un trabajo serio durante años y una correcta
planificación. Esto es un claro ejemplo que el Pladar funciona de manera
correcta.
La primera etapa fue muy buena,
los forwards argentino sometieron al pack rival, se impusieron en el uno contra
uno y generaron numerosas infracciones que derivaron en posibilidades para
sumar puntos. Quien más aprovechó este gran dominio fue el medioscrum Felipe
Ezcurra, que capitalizó dos fallas en los postes escoceses y se zambulló por
duplicado en el ingoal para darle forma al 12 a 0 con el que se fueron al descanso.
En el complemento, Los Pumitas golpearon
de entrada, por intermedio de Leandro Ramella, tras una buena jugada en el
line. Pero fue solo un oasis en el desierto, porque a partir de esa conquista,
los chicos argentinos perdieron la concentración y le cedieron terreno y posesión
de pelota al rival.
Escocia aprovechó el bajón “albiceleste”,
buscó acortar la brecha en el score e hizo lo que hasta acá había sido una misión
imposible: vulnerar el ingoal de los dirigidos por Urdaneta y Soler.
Consumado el descuento de los
europeos, se esperaba la reacción argentina pero eso no sucedió porque las
inconductas fueron una constante y le permitieron a los escoceses dominar las
acciones. Incluso, sobre el final, llegaron al try otra vez para hacer un poco
más decoroso el resultado final.
De cara a las semifinales, Los
Pumitas deberán mantener la dureza del juego con sus forwards y su buena
defensa, pero deben corregir de manera urgente la conducta para no cometer
tantos penales y mantener el nivel de concentración, porque ante un rival de
mayor jerarquía pagará caro estos bajones.

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